La actualización del valor de la CBA para una familia tipo de dos adultos y dos menores arrojó que en el último mes un hogar medio del área del Gran Buenos Aires necesitó poco más de 200 pesos por día para no ser indigente. Aumentó 1,43 por ciento.

En tanto, la CBT también se encareció poco más de 1,4%, a $500 por día para un grupo habitacional medio del área urbana. Ese fue el ingreso mínimo que por todo concepto debieron reunir las familias para no caer en estado de pobreza.

 

En los últimos doce meses esos valores referenciales aumentaron por debajo de la inflación del 21,6%: la CBA se encareció 19,1% y la CBT 20,5 por ciento.

A partir de ahí, cabe esperar que la próxima medición de los niveles de pobreza e indigencia arroje menores tasas y cantidad de personas afectadas que un año atrás, porque en ambos casos la mayor parte de los generadores de ingresos recibieron subsidios familiares y Asignación Universal por Hijo, que se elevaron 35% y 44%, en el mes y acumulado de los primeros siete meses respecto de igual tramo del año anterior, según datos del Ministerio de Hacienda.

El dato real de la cantidad de pobres e indigentes en todo el país al cierre del primer semestre se difundirá el 28 de septiembre, según el calendario que se fijó el Indec.